Trial para niños, la joven cantera de Granada

Los jóvenes entrenan en circuitos programados para ir cogiendo soltura./DANIEL ANDANA
Los jóvenes entrenan en circuitos programados para ir cogiendo soltura. / DANIEL ANDANA

A partir de los 4 años, los pequeños ya están preparados para entrenar y disfrutar de este deporte con motocicletas adaptadas a su tamaño

Daniel Andana
DANIEL ANDANAGRANADA

El mundo del trial apasiona a aficionados de cualquier edad por todo el territorio nacional. Niños, jóvenes y adultos vibran con las pruebas que se realizan a lo largo del año gracias a los distintos campeonatos de trial 'indoor' y 'outdoor'. Muchos de nuestros padres y madres se quedaron encandilados por las acrobacias de Jordi Tarrés y Marc Colomer en las décadas de los 80 y 90. Los buenos resultados de los pilotos popularizaron este deporte por toda España.

Esta primera generación alcanzaría grandes éxitos que serían continuados en 2002 cuando Albert Cabestany se subió al primer cajón del Campeonato del Mundo de Trial. La cantera era necesaria y en España disponíamos de una de las mejores. Desde hace un año, podemos disfrutar en Granada de un rincón en el que aprender trial. La escuela TrialFactory KG, ubicada en Vegas del Genil, cuenta con algunas futuras estrellas. Su primer gran contacto con este deporte será el Campeonato del Mundo de X-Trial el próximo 23 de febrero. Los pequeños pilotos visitarán el Palacio Municipal de Deportes para disfrutar de las acrobacias que ellos mismos harán en unos años. Aún estás a tiempo de conseguir tu entrada para el X-Trial con un 30% de descuento con Oferplan de Ideal.

Los monitores de la escuela, José Ángel López, Ramón Ruiz, y el campeón de Andalucía, Jesús Hurtado, marcan el ritmo de los pequeños, a los que ya ven potencial pese a su corta edad. «Tenemos niños a partir de 4 años, desde la base», explica López. «Dirigimos varios niveles, iniciación y perfeccionamiento. Según vemos su nivel, vamos ayudándoles a mejorar». Cuando estos pequeños lleguen a la edad de competición, con unos 14 años, tendrán que tomar la decisión de intentar luchar por campeonatos o dejarlo en un simple hobby.

Los niños marcan el ritmo

En la escuela hay algo más de 20 niños que tienen una edad comprendida entre 5 y 11 años. Según explican sus monitores, «con muy corta edad, los niños deben decidir si están practicando este deporte por afición o porque les obligan sus padres. Cuando vienen a entrenar vemos en sus caras si disfrutan o no». Disfrutar del motociclismo es un requisito indispensable para practicar trial. Sin embargo, cuando un niño disfruta, se puede ver en su progresión. «Desde muy pequeños notas cosas en ellos, destacan mucho por encima de sus compañeros. Aunque es difícil decir si llegarán lejos, porque ahí entra la voluntad propia», explica Hurtado.

Las clases de la escuela tienen una estructura muy dinámica. Los pequeños van superando distintos tipos de obstáculos con el apoyo de sus monitores, que les ayudan y aconsejan en todo momento. No tendrán que subir un obstáculo si no están preparados. Se encuentran siempre protegidos y con su profesor detrás para evitar caídas y lesiones. Este deporte cuenta con cientos de competidores en el territorio de Andalucía, pudiendo competir mediante las licencias que gestiona la Federación Andaluza de Motociclismo. Los niños y adolescentes pueden obtener licencias a precio muy reducido, algo importante para empezar a competir.

Si los pequeños tienen proyección, pronto se fijarán en ellos las marcas para ser sus patrocinadores. «Las escuelas son muy importantes. Las mejores están en Andorra y en Cataluña, que son la cuna del trial. En este país entrenan todos los campeones», señala el campeón de Andalucía. «Desde Tarrés y Colomer», explica, «había gran tradición en Granada. Traer el X-Trial a Granada es muy importante para que los pequeños de la zona lo descubran». El objetivo de la escuela, explica José Ángel, «siempre fue fomentar este deporte en Granada, que estaba alicaído. Queremos que los pequeños aprendan y que en el futuro haya una buena cantera».

Una iniciación sencilla

El trial es un deporte que permite empezar a practicar con muy pocos medios. El equipo esencial es la moto, el casco y protecciones para evitar cualquier tipo de lesión. En las escuelas, por norma general, este equipo se proporciona a los alumnos en cada una de las sesiones. Las clases son muy dinámicas, dejando a los niños rodar con la motocicleta para que disfruten de la velocidad y practicando distintos elementos técnicos para aprender a controlar el vehículo. Pero el gran secreto, explican los profesores es «no presionar nunca al pequeño».

Cuando un profesional pilota una moto de trial hace parecer sencilla cualquier maniobra, sin embargo, hay un largo proceso de aprendizaje para coordinar los movimientos. Hay que entrenar la fuerza física y combinarlo con tener una mente ágil para coordinar gas, embrague, suspensión y frenos a la vez para realizar cualquier pirueta. El cuerpo tiene que asimilar todo lo que conlleva superar un obstáculo de trial.

La llegada del X-Trial a la ciudad ha empezado a mover a los aficionados, que echaban de menos disfrutar de una prueba de este calibre en la provincia. Jesús Hurtado explica que las leyes medioambientales han cambiado bastante la situación. «Ya no se puede ir con la moto por el monte, por tanto es difícil practicar, y mucho más organizar pruebas. Antes empezaban el circuito en la ciudad y acababan en Sierra Nevada». La visita de esta disciplina deportiva servirá para que algún niño del público se emocione con lo que ve y, quizá, algún día sea él quien se corone como campeón del mundo.