«Estos premios consiguen incentivar la creación literaria y reivindican su valor artístico, cultural y humano en la sociedad»

«Estos premios consiguen incentivar la creación literaria y reivindican su valor artístico, cultural y humano en la sociedad»

Ana María Martín Vico, premio local del II Certamen Relato Corto Atenea

LAURA CANOARMILLA

Armilla es un referente en el mundo de la cultura, y no solamente por el número de actividades que realiza a lo largo de todo el año, sino, por el número de escritores locales. El premio en la categoría de local de la II Edición del Concurso de Relato Corto Atenea de Armilla recayó en la joven Ana María Martín Vico (1994) con el relato 'Paseo por la ciudad de Atenas'. Al premio se presentaron cerca de 300 los relatos evaluados por el jurado que mostró su satisfacción por la alta participación y la gran calidad los textos recibidos de todo el país.

Ana María estudia el grado en Traducción e Interpretación y dice que le gustaría dedicarse al griego moderno y a la creación literaria. Y no es raro dadas las ocho páginas que componen su relato llego de descripciones de distintos lugares de Atenas. Un viaje corto del protagonista de la historia hasta su destino. «Spiros, un joven poeta que acaba de sufrir un fracaso amoroso, inicia un paseo por la ciudad de Atenas en un día de lluvia. Cada lugar de la ciudad que visita suscita en él distintos sentimientos y reflexiones. Finalmente, se reencuentra con el pasado para encontrar el sentido de su vida», cuenta Ana María.

El primer libro con el que se inició en la lectura estaba lleno de relatos, adivinanzas y poemas. «Además, las ilustraciones eran maravillosas y todavía lo conservo». Además, dice que nunca ha leído más de dos veces un mismo libro. «Existen muchísimas obras, no hay tiempo para leerlas todas y mi curiosidad me lleva a querer seguir descubriendo nuevos textos».

La joven armillera dice que se sintió profundamente feliz al saber que ganó el premio en la categoría de local: «me inundó un estallido de eufórica alegría y se me dibujó en el rostro una sonrisa interminable». Y no es de extrañar, porque se presentó por insistencia de su madre que le facilitaba las bases del concurso cada vez que la veía. Ana María se ha presentado con anterioridad a otros concursos literarios, y de hecho le otorgaron el Tercer Premio Internacional de Poesía Marco e Alberto Ippolito en su X edición, además de ser finalista en el XVIII Concurso de Narraciones Breves de Ideal en la edición Granada. Para Ana María «los premios literarios consiguen incentivar la creación literaria y reivindican su valor artístico, cultural y humano en la sociedad. Asimismo, a los escritores les da la oportunidad de compartir su obra, lo que sin duda es el mayor premio, créanme», asegura.

A sus 24 años, Ana María dice que la «la literatura es ficción y para mí crearla es sumergirme en ella, salir fuera de la realidad para llegar a otra distinta. Sin embargo, por ser también contemplación de lo humano, todos mis textos se impregnan de algo de lo que llevo dentro». En consecuencia su relato tiene un objetivo principal: la reflexión, pero también el encuentro de emociones en el corazón.

SIEMPRE PLUMI

El concurso era de relatos cortos, pero a Ana María le hubiese dado igual presentarse para uno largo, porque dice que le gustan los dos. «El que elija un tipo u otro depende de las circunstancias e inquietudes que encuentro en mí en el instante en que escribo».

Y es que sentarse a escribir lleva un proceso. En su caso, comenzó a escribir «en cuanto que aprendí, haciendo mis propias versiones de los clásicos cuentos 'infantiles'. No obstante, situaría ese comienzo una mañana en la que, con ocho años, escribí mi primer poema». Y en cuanto a sus géneros preferidos se encuentra la fantasía y la prosa poética; la magia y la emoción más puras, «¡no podría pedir nada más!».

Al preguntarle a Ana María si ha sufrido el temido bloqueo ante la hoja en blanco, la joven dice que nunca. «El papel en blanco es el lienzo en el que doy color a la materia prima con la que trabajo: el lenguaje. Todo artista ama y respeta los utensilios y materiales con los que trabaja. Si te bloqueas, es que quizás ese no es tu momento idóneo para crear. Basta con esperar a que el alma quiera expresarse con todo ese amor y respeto en otra ocasión». Y es que como bien dice, cualquier ápice de belleza, reflexión o sentimiento le motiva a escribir.

Según Ana María la literatura «es histórica (es producto de su tiempo) y ahistórica (por su relación con el psique). Por ello también cada cultura ha descrito la literatura de formas diferentes y, en consecuencia, todos los escritores pueden tener cualidades diferentes. Pero, en mi opinión, la capacidad de encontrar elementos estéticos es común en todos ellos». Es por ello que tiene un deseo para dentro de cinco años… «que se revaloricen las letras, que aumente el número de lectores y, permítanme pedirlo, que siga escribiendo».

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