Piden al fiscal que investigue la falta de pasos para bicis y personas en una rotonda

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Miembros de Granada al Pedal enseñan en la rotonda del PTS el escrito presentado en fiscalía. / J. PASTOR

  • Esgrimen que antaño aquella zona junto al PTS era un camino de vega por el que transitaban animales, personas y vehículos agrícolas

Lo anunciaron hace semanas y finalmente pasaron a los hechos. La asociación Granada al Pedal ha presentado un escrito ante la Fiscalía Superior del TSJA para que investigue por qué no se habilitaron pasos para ciclistas y viandantes en el espacio que ocupa la macro rotonda elíptica que conecta el Parque Tecnológico de la Salud (PTS) con el Nevada y el principal acceso a Armilla -realmente todo este área forma parte de este municipio-. Aportan una serie de argumentos para sostener su petición. Entre ellos, que este «cruce de alta tensión», como ellos mismos lo denominan, fue «hace muchos años un camino de vega para tractores, animales y ciudadanos, después una carretera alternativa para ir a Motril y ahora una vía en circuito para coches donde se prohíbe el paso a los viandantes, usuarios primitivos» de este lugar de paso entre la capital y las localidades del área metropolitana que se sitúan al otro lado de lo que hoy día es la Circunvalación.

Y es que, según exponen, cientos de personas «se juegan la vida todos los días tomando carrerilla para cruzar seis carriles a tumba abierta», a los que hay que sumar todos los que pasan al otro lado aprovechando la plataforma del metropolitano, una alternativa también arriesgada, bajo su punto de vista, habida cuenta de que los tranvías ya funcionan en pruebas. «Le invitamos a hacer una visita a este infierno de tráfico», comentan en el escrito los miembros de Granada al Pedal, quienes recuerdan que en este punto confluyen a diario miles de desplazamientos porque ahí se hallan el hospital, las facultades de la rama sanitaria de la Universidad de Granada, institutos de investigación, centros de enseñanza -con trasiego de escolares de un punto a otro por motivos de residencia- y una gran superficie comercial.

Contra la normativa

El documento, firmado por Juan Francisco Bautista, también recoge que el diseño de esta intersección, que soslaya los medios de transporte no motorizados, contradice una serie de normas. Entre ellas, el artículo 19 de la Constitución, que habla del derecho a libre circulación y que éste no puede quedar limitado por motivos políticos o ideológicos -ellos asimilan el automóvil y los combustibles fósiles a una ideología-. También apelan al artículo 92 del Estatuto de Autonomía, sobre competencias propias de los consistorios, que les obliga a la «ordenación de la movilidad y la accesibilidad de vecinos y coches en las vías urbanas». Además, traen a colación la Carta Europea del Peatón, que obliga a una reforma estructural de las calles para que los automovilistas rectifiquen la velocidad. Y al propio Plan Especial de la Vega, «que contradice expresamente las actuaciones que se han venido emprendiendo».

Por último, Granada al Pedal esgrime el Real Decreto 6/2015, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Tráfico. El artículo 49 dice que el peatón debe desplazarse por la zona peatonal, salvo cuando ésta no exista o no sea practicable, en cuyo caso podrá hacerlo por el arcén o, en su defecto, por la calzada en los términos que reglamentariamente se determine.

Por todo ello, Granada al Pedal ha tomado la decisión de denunciar ante el fiscal, «reclamando la responsabilidad de las distintas administraciones públicas que, según entendemos, puede ser objeto de investigación, puesto que no han pensado acerca de la seguridad de las personas, no aprovechando este mar de obras para hacer un carril bici y pasos para los viandantes». «Creemos que hay una verdadera dejación de funciones y hay muchos actores implicados». Y citan a la Administración del Estado, al Ministerio de Fomento, la Dirección General de Tráfico, la Consejería de Fomento de la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Armilla. Respecto a este último, consideran que tiene que llevar a cabo una serie de actuaciones «sin dilación» como semáforos y vallas de separación con la calzada y una buena señalización horizontal y vertical.