Condenado a internamiento psiquiátrico el parricida de Armilla por su «peligrosidad»

La pareja vivía en esta casa de la calle Alberto Sols de Armilla, pero ella era de Huétor Vega.
La pareja vivía en esta casa de la calle Alberto Sols de Armilla, pero ella era de Huétor Vega. / IDEAL
  • Aunque la Audiencia le absuelve del asesinato por su trastorno psíquico, decreta esta medida de seguridad

Juan de Dios H. R., el septuagenario de Armilla que mató de 15 hachazos a su mujer, Otilia Márquez, mientras dormía, ha sido condenado por la Audiencia Provincial a estar internado en un centro penitenciario psiquiátrico durante «un tiempo máximo de 18 años», según consta en la sentencia, a la que ha tenido acceso IDEAL.

El inicio del juicio estaba previsto para el próximo 24 de abril e iba a contar con un jurado popular, pero finalmente no se celebrará, pues la defensa y las acusaciones han llegado a un acuerdo previo de conformidad, que es el que se ha plasmado en la resolución, emitida el 12 de abril. En ella, se absuelve al parricida, de 74 años, al aplicar una «eximente completa de responsabilidad penal» por su trastorno psíquico, o lo que es lo mismo, al entender que su problema mental, de carácter paranoide y obsesivo, abolió completamente sus facultades a la hora de cometer su vil acción.

De este modo, el escrito de acusación conjunto de las partes acoge la tesis de los abogados del septuagenario, Jesús Huertas y Juan Carlos Manzano, que sostenían que la eximente era completa y no incompleta. Cabe recordar que en un principio la fiscalía solicitaba 8 años de prisión, mientras que la acusación particular que ejercían las dos hijas de la víctima reclamaba 15. La Junta de Andalucía, personada como acusación popular, pedía en un primer momento la misma pena que la fiscalía.

En cuanto a las indemnizaciones, el parricida deberá abonar a sus hijas 60.000 euros a cada una, así como tendrá que hacer frente al pago de sus costas procesales como acusadoras particulares.

El fallo, que ha sido dictado por la Sección Segunda, establece que, una vez cese la medida de internamiento se le imponga, «como medida más de seguridad posterior», la de quedar sometido a libertad vigilada. Mientras ésta esté vigente habrá de seguir sometido a tratamiento médico durante un máximo de diez años y tendrá prohibido acudir durante una década a Huétor Vega, municipio del que era Otilia. Tampoco podrá acercarse a menos de 500 metros ni a sus hijas ni a su familia política. Para el control de esta medida, el tribunal ordena que el interno, «durante cualquier salida no custodiada policialmente no podrá salir del centro penitenciario actual o del centro psiquiátrico penitenciario sin la previa colocación de un dispositivo electrónico de localización (GPS) y alarma», a fin de proteger a los familiares de la víctima. Junto a ello, se le condena a no tener armas durante diez años y a no comunicarse con sus hijas y familia política durante ese mismo período.

La sentencia considera probado que Juan de Dios H. R. mató a su mujer el 17 de agosto de 2015 sobre las 5.00 horas. Bajó a una cochera de su casa y cogió el hacha con la que «le golpeó en repetidas ocasiones» causándole 15 heridas inciso contusas. La mujer estaba en su cama durmiendo y no pudo reaccionar ni defenderse. «El acusado padece un trastorno delirante de contenido paranoide y celotípico que en relación a estos hechos narrados anuló completamente sus facultades intelectuales y volitivas», indica la sentencia, que considera que su alteración mental «provoca altos factores de riesgo indicativos de gran peligrosidad, con peligro futuro de reiteración de este tipo de conductas».