Lucía ya puede columpiarse

María y Lucia, en el parque infantil con columpios adaptados para niños con discapacidad.
María y Lucia, en el parque infantil con columpios adaptados para niños con discapacidad. / FERMÍN RODRÍGUEZ
  • Balancines adaptados permiten que niños discapacitados de Armilla disfruten de los parques infantiles

  • "La subimos con el peor de los berrinches y de inmediata pasa del llanto a la risa", asegura con la voz emocionada la mamá de Lucía

Lucía tiene tres añitos. Por ahora no habla. Tampoco anda ni ve con normalidad. Sus capacidades para ser autosuficiente y relacionarse con los demás están cercenadas debido a un daño cerebral. Pero Lucía sí ríe. Y también es feliz. Especialmente desde hace dos meses. Desde que puede subirse al columpio y balancearse sin miedo. Desde que el Ayuntamiento de Armilla, a través de su Concejalía de Servicios Sociales, escuchó la petición de María y Pedro, los padres de la pequeña, y adaptaron a sus necesidades uno de los balancines del parque infantil Eulet, al que acude de forma asidua junto a otras familias de la zona. «La subimos con el peor de los berrinches y no sé qué pasa que, de inmediato, pasa del llanto a la sonrisa», explica María. «Quizá porque se siente libre», refiere la progenitora, quien tampoco puede evitar emocionarse cuando recuerda la carita que puso Lucía la primera vez que la montaron sola. La primera vez que, completamente integrada, tenía la oportunidad de jugar con cierta autonomía. Con los amiguitos de siempre. Como una más.

María, que se muestra esperanzada en el margen de mejora de su hija gracias a los tratamientos y las sesiones de rehabilitación, cuenta que todo empezó después de una consulta en el Centro de Atención Temprana de Armilla. «Me dijeron que subiera a hablar a la Concejalía, que estaba en el mismo edificio». «Y así lo hice. Subí, le planteé el problema a uno de los funcionarios del área y a la semana siguiente fui citada por el concejal Domingo Sola». Pocos días después, tras valorar las diferentes opciones, el asunto ya estaba en vías de solución.

«Yo solicité un balancín para bebés, como el que ya hay en muchos sitios, incluso en algún momento me planteé hacer yo misma la inversión», asegura María, quien subraya que la respuesta del Ayuntamiento, «rápida y eficaz», superó con creces sus expectativas. Inicialmente se habló de que el dispositivo estaría listo para la próxima primavera. A principios de diciembre, cinco meses antes de lo previsto, Lucía ya tenía su 'sube y baja'. Básicamente un asiento ergonómico colgado del trapecio y dotado de protecciones traseras y laterales para evitar que los críos puedan desplazarse, precipitarse y hacerse daño.

Columpios inclusivos

Armilla se convertía, de esta manera, en uno de los primeros municipios de la provincia de Granada en la instalación de los denominados 'columpios inclusivos', tal y como había aprobado el pleno de la corporación municipal tiempo atrás. Era, también, una de las solicitudes que se presentaron en los presupuestos participativos. El objetivo es que este tipo de balancines, diseñados para menores con movilidad limitada, se vayan incorporando cada vez que se acomete la renovación de estos espacios públicos pensados para el juego en los distintos barrios de la localidad armillera.

Según el edil Domingo Sola, más allá de la idoneidad de estos equipamientos, la principal finalidad es que «los niños disfruten todos juntos». De forma paralela, añadió Sola, existe el compromiso para la elaboración de un estudio sobre accesibilidad y seguridad de los parquecillos, avanzando en su adecuación cuando se realicen tareas de mantenimiento y de reposición del material que esté dañado.

Acotación final. Los nombres de Lucía, María y Pedro son inventados por el expreso el deseo de la familia de salvaguardar la identidad de la niña. La historial es real.