La ministra de Defensa visita la base aérea de Armilla

La ministra de Defensa, durante su visita a la base./PEPE MARÍN
La ministra de Defensa, durante su visita a la base. / PEPE MARÍN

Margarita Robles ha conocido de cerca el Ala 78, donde se imparte la enseñanza para las distintas misiones en la base aérea

EFE

La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha visitado este lunes la base aérea de Armilla (Granada), especializada en la formación de pilotos de helicópteros de los tres Ejércitos y la Guardia Civil, y ha conocido de cerca el Ala 78, desde donde se imparte la enseñanza para las distintas misiones encomendadas.

Acompañada por el jefe de Estado Mayor del Aire, el general del Aire Javier Salto Martínez-Avial, la ministra ha visitado la escuela de helicópteros y entrenadores, donde ha recibido explicaciones sobre el objetivo del centro e información sobre todo lo relacionado con la formación de pilotos y mecánicos.

El recorrido también ha incluido una parada en la guardería de la base aérea, un centro infantil que la ministra ha querido visitar porque la «corresponsabilidad» es, ha dicho, una de las prioridades para los hombres y mujeres que trabajan en las Fuerzas Armadas.

Robles ha dicho sentirse «muy orgullosa» de la labor desempeñada por el Ejército del Aire desde la base aérea de Armilla, un ejemplo, ha dicho, para las Fuerzas Armadas, y ha subrayado su integración en el conjunto de la sociedad de Granada, provincia en la que se ubica.

Con 400 hectáreas de extensión distribuidas en cinco términos municipales (la décima parte de lo que ocupa la de Morón), la base aérea de Armilla tiene una privilegiada ubicación para el entrenamiento en vuelo por zonas marítimas, de montaña y desérticas por su cercanía a la costa, a Sierra Nevada y a Almería.

Su principal contribución a la defensa nacional es la formación que ofrece desde el Ala 78 a pilotos y mecánicos de helicópteros tanto del conjunto de las Fuerzas Armadas como de la Guardia Civil.

La misión principal del Ala 78 es la de proporcionar los conocimientos teóricos y prácticos para la modalidad del pilotaje de helicópteros mediante cursos específicos, tanto para la enseñanza militar como para el perfeccionamiento.

La enseñanza militar de formación incluye fases de vuelo avanzado en helicópteros de los alumnos de del Ejército del Aire de la escala de oficiales del cuerpo general.

También concurren en la escuela los sargentos alumnos que están realizando la especialidad en la academia de aviación del Ejército de Tierra.

La seguridad de vuelo es el pilar fundamental del aprendizaje en la base de Armilla, según las explicaciones recibidas por la ministra.

Los agentes y militares formados en Armilla pilotarán después helicópteros para todo tipo de misiones: desde las relacionadas con el crimen organizado hasta la lucha yihadista, contra la piratería en África o para misiones científicas.

Esta base aérea cuenta actualmente con 464 efectivos frente a los 520 del 2009, un descenso del 10% -especialmente entre el personal civil, cuya media de edad es de 59 años-, que atribuyen a la falta de sustitución de las jubilaciones.

Los retos futuros pasan, entre otros, por avanzar en el sistema integrado de enseñanza, por la internacionalización de la escuela de helicópteros y por la renovación de la flota HE-24.

La escuela elemental de pilotos fue creada en 1955, si bien se trasladó a Reus en 1970, año en el que se disolvió el 12 regimiento de «El copero» (Sevilla) y se instaló en Armilla la escuela elemental de pilotos de complemento.

 

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